Cómo crear un ambiente hipoalergénico

0

La alergia es una de las afecciones más comunes que afectan cada vez más a un gran porcentaje de la población mundial. En España ya son más de 14 millones los afectados por esta molestia, lo que supone casi un tercio de la población total del país. Para este tipo de población, es importante que se tengan en cuenta una serie de prácticas tanto a nivel doméstico como a nivel general, donde herramientas como un spray atomizador industrial pueden servir para limpiar el ambiente y liberar a los alérgicos de sus inoportunos síntomas. Pero ¿Cómo crear un ambiente libre de alérgenos?

eusplay

 

Imagen: laalergia.es

 

La humedad: nuestro mejor aliado

Un ambiente seco es el propicio para la proliferación de polvo y para que otras partículas alérgenas como el polen se establezcan en los espacios. Por ello, los ambientes húmedos son los mejores para que conviva un alérgico, que debe escapar de aquellos secos y áridos.

 

Zonas costeras mucho mejor para establecerse que las de interior, pero como en la mayoría de las ocasiones no es decisión propia del afectado en qué región vive, prácticas como las de mantener el ambiente húmedo y fresco mediante cubos de agua o humidificadoras ayudan a nivel doméstico, y el uso de atomizadores o nebulizadores a nivel exterior causan el mismo efecto.

 

La limpieza: vital y necesaria

 

Si importante es mantener un nivel de humedad óptimo, también lo es que todas las superficies se encuentren perfectamente limpias y libres de polvo: el principal causante de alergias.

 

Por otra parte el proceso de limpieza con agua produce un doble efecto: refresca la estancia y elimina la acumulación de partículas en las que también encontramos otros alérgenos como los ácaros o el pólen.

 

Abierto durante el día, cerrado en la noche

Las estancias deben permanecer abiertas para renovar el aire y fomentar la circulación de este por toda la casa durante el día, evitando esta práctica durante la noche.

El motivo es que mientras nos encontramos despiertos, podemos seguir prácticas recomendables como las dos anteriores y mantener frescas las habitaciones evitando la acumulación de partículas. Sin embargo, mientras dormimos no podemos controlar estos factores y podemos exponernos a los alérgenos sin apenas darnos cuenta, sufriendo una crisis en pleno ciclo del sueño.

Por otra parte, es muy recomendable y necesario que en el caso de que seamos alérgicos al polen, tengamos controladas las épocas y las horas donde se produzcan altas concentraciones, manteniendo cerradas las estancias durante estos ciclos.

Ojo con la ventilación

No sólo debemos controlar la apertura y cierre de ventanas durante el día y la noche, sino también las corrientes y el uso de aparatos como ventiladores o aires acondicionados.

A pesar de que estos mantienen las estancias frescas y húmedas, en ocasiones en las que apuntan a focos de concentración de alérgenos pueden facilitar su propagación siendo contraproducente su uso.

En el caso del aire acondicionado, se recomienda que antes de su uso nos aseguremos que los filtros se encuentren limpios para no propagar polvo y otras sustancias nocivas.

Share.

About Author

Comments are closed.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR